HISTORIA WARCRAFT III: REIGN OF CHAOS

Las siguientes líneas no contienen spoiler, SON UN SPOILER. Describe los sucesos más importantes de cada mapa o animación de la campaña. Si por alguna casualidad no quieres conocer la historia hasta jugar al Warcraft III: Reign of Chaos y has llegado hasta aquí es mejor que des media vuelta, si no te importa saber lo que pasa sigue adelante…

- Prologo
- Campaña de los Humanos
- Campaña de los No Muertos
- Campaña de los Orcos
- Campaña de los Elfos

 

CAMPAÑA DE PROLOGO:

EL ÉXODO DE LA ORDA

Una voz anuncia a Thrall, hijo de Durotan, que su tiempo se ha terminado, con escenas de guerra le explica que el mundo se acerca a una nueva era de conflictos y que los héroes deben alzarse para dirigir a su gente y mientras los mortales van hacia su destino la sombra ardiente se acerca. Entonces aparece una figura, la propietaria de la voz, y le dice a Thrall que le busque. Thrall se despierta sobresaltado y un cuervo sale volando de su casa.

En las Altiplanicies de Arathi, el joven jefe de la Horda orca sale de su casa recordando la pesadilla que ha sufrido esa noche. Un cuervo que pasa por allí le dice que no era un sueño sino una visión y le pide que le sigua y le revelara lo que le depara el futuro. Thrall después de recoger unos cuantos de sus guerreros y de atravesar algunas zonas hostiles de Grolls y Murlocs llega a donde le espera el cuervo. El cuervo se transforma en un profeta humano que le dice a Thrall que debe reunir a su gente y marcharse de estas costas, Thrall le pregunta que esta tramando y lo llama humano, el profeta le responde que dejo atrás su humanidad hace mucho tiempo. Le cuenta además que la sombra ardiente esta llegando. Vienen los demonios le contesta Thrall y le pregunta que deben hacer. El profeta le responde que debe reunir a la Horda y dejar estas costas y viajar al continente olvidado de Kalimdor. Después de eso el profeta vuelve a transformarse en un cuervo y se va volando. Thrall decide hacerle caso porque los espíritus le piden que confié en él.

Tres días después, cerca de las costas de Lordaeron, Thrall se pregunta si hace bien confiando en el profeta. En ese momento llega un guerrero para decirle que los clanes se están reuniendo pero que tardaran un poco en llegar. Thrall ordena que se prepare un campamento para cuando lleguen los demás clanes se sientan a gusto. Thrall además pregunta al guerrero si se sabe algo de su amigo Grom Hellscream y de su clan Warsong, porque en teoría ya deberían haber llegado. El guerrero le responde que no sabe nada aun.

Después de construir un campamento los humanos se disponen a atacar, un superior proclama que están violando la ley de internamiento de la alianza y comenta que ya han atrapado a uno de sus líderes. Un guerrero le dice a Thrall que podría ser Grom. Thrall se lanza al ataque. Después de proteger su campamento los orcos deciden ir a liberar a sus camaradas prisioneros. Entran en la ciudad y rescatan al clan Warsong y a su líder Grom Hellscream. Thrall explica a su amigo que dejan las tierras de los humanos y a Grom se le ocurre la idea de robarles los barcos a los humanos. Entonces llega un guerrero y le dice a Thrall que la Horda esta reunida. Los orcos embarcan y se dirigen al oeste. El profeta ve la partida de los orcos y dice que allí la gente de Thrall tendrá la salvación asegurada.

 

CAMPAÑA DE LOS HUMANOS:

EL AZOTE DE LORDAERON

El profeta en forma de cuervo llega hasta una asamblea que están celebrando los embajadores del los miembros de la alianza y el Rey Terenas. En esta reunión están discutiendo el alzamiento de la Horda y la aparición de una plaga en el norte. El profeta deja su forma de cuervo y se transforma en su forma humana y explica al rey que sus tierras están en peligro, que se acercan las mareas de la oscuridad y que la única forma de salvar a su gente es viajar hasta el olvidado continente de Kalimdor, al oeste. El Rey Terenas le contesta que es verdad que sus tierras en peligro, pero que será él y los miembros de la alianza los que decidan como llevar la situación. El profeta comenta que una vez ya le fallo a la humanidad y que no tiene intención de volver a hacerlo, si el rey no puede ayudarle buscara a otro. Después de esto se va por la puerta. Ya han sido advertidos, su destino esta en sus manos.

El Rey Terenas envía a sus dos mejores paladines, su hijo el príncipe Arthas y el legendario Uther The Lightbringer, a Strahnbrad, en el sur de Lordaeron, a sofocar el levantamiento de la Horda. Arthas llega al campamento de Uther y después de una breve conversación Arthas informa que hay un campamento orco cerca y que se disponen a atacar la indefensa ciudad de Strahnbrad. Uther le pide a Arthas si puede defender la ciudad mientras el prepara el ataque al campamento orco. Cuando Arthas llega a la ciudad el ataque orco ya ha empezado, mientras luchan un señor de los esclavos manda a algunos guerreros orcos a su campamento con algunos esclavos. Después de matar al señor de los esclavos y a sus orcos Arthas recibe felicitaciones por parte de los supervivientes y promete ir a rescatar a los que se han llevado. En ese momento llega un caballero que le pide que acuda al campamento con Lord Uther.

Veinte minutos mas tarde en el campamento de Uther, cerca de la aldea orca del clan Blackrock, los dos paladines se encuentran. Uther informa que ha mandado a sus dos mejores caballeros a parlamentar con el líder orco, en ese mismo momento llegan dos caballos sin jinetes, una clara respuesta. Arthas encolerizado quiere destruir a los orcos pero Uther le comenta que la venganza no forma parte de un paladín, que si se dejan llevar por sus sentimientos de destrucción no serán mas que los orcos, después de esto le ofrece el liderazgo de la partida de ataque contra el clan Blackrock mientras él vigilara que ningún orco penetre en su campamento. Arthas acepta y comienza a organizar el campamento y organizar a los guerreros. Durante su asalto llega a un pozo de sacrificios. Un Maestro de la espada del clan Blackrock se acerca Uther y le comenta que sus brujos han presagiado la llegada de los demonios, Uther intenta matar al orco pero este resulta ser una imagen espejada que desaparece. Mientras tanto en el altar de los sacrificios el maestro de la espada orco sacrifica a los prisioneros para aplacar la ira de sus señores demoníacos. Tras derrotar al jefe orco Arthas informa a Uther que los orcos parecían estar convocando a los demonios, Uther le contesta que los orcos se aferran a sus antiguas creencias, no hay nada de que preocuparse así que deciden volver a casa.

Mientras tanto en los jardines de Dalaran el profeta intenta convencer sin éxito a Antonidas, un archimalo del Kirin Tor, como su esfuerzo no conduce a nada el profeta se marcha. Antonidas dice a Jaina que salga de su escondite, ella aparece un poco avergonzada por espiar pero el archimalo le quita hierro al asunto, después le comenta que cree que la plaga que asola el norte es de origen mágico y que ella debe ir a investigar. Ella acepta la misión rápidamente.

Tres días mas tarde, en Alterac, Arthas y sus hombres esperan en la carretera del rey a Jaina Proudmoore, esta llega con retraso porque unos ogros la están atacando. Una vez reunidos El príncipe y la hechicera recuerdan tiempos pasados durante un rato y después Jaina le cuenta a Arthas que el Kirin Tor cree que la plaga es mágica y que proviene del norte y le dice que seria conveniente inspeccionar las aldeas de la carretera del rey. Mientras avanzan se encuentran con un puente destruido y unos aldeanos le cuentan que alguien los destruyo, le cuentan que hay otro camino para llegar a la otra aldea pero que es más peligroso. Cuando están a punto de llegar a la aldea se encuentran con un grupo de soldados luchando contra no muertos, después de vencerlos el sargento del grupo le cuenta que la aldea entera son ahora muertos vivientes. Jaina y Arthas se acercan a un granero, después de observar que la tierra a su alrededor parece estar muriendo y que el grano parece infectado Jaina dice que el grano viene de las aldeas del norte ya que llevan el sello de Andorhal, un importante distribuidor. Si la plaga se contagia por el grano habrá muchas aldeas infectadas. Tras limpiar un poco la aldea de no muertos se encuentran con dos sacerdotes de Quel´thalas, estos dos les informan que están aquí para intentar curar la plaga y que al parecer hay un granero cerca que parece ser el foco de infección. Arthas y su grupo junto con los sacerdotes elfos se dirigen hacia allí. Cuando llegan al granero encuentran a un ser misterioso que ordena a sus hermanos que escapen y prosigan con la misión, mientras tanto el prepara a unos cuantos no muertos para que se lancen en contra de los humanos mientras escapa. Después de matar a los muertos y destruir el granero empiezan a pensar en lo sucedido. Llegan a la conclusión que el mago misterioso es un nigromante y que él y sus hermanos son los responsables de la plaga y que los encontraran en Andorhal.

Al día siguiente Arthas y sus seguidores llegan a las afueras de Andorhal y ven a un grupo de sectarios seguidores del nigromante hacer algo a una mina, Arthas da la orden de ataque y frustra los planes de los sectarios. Deciden establecer un campamento ya que las tierras parecen ser bastante hostiles y necesitaran refuerzos. Cuando llegan a la ciudad se encuentran con el nigromante que se dice llamar Kel´thuzad y les dice que el organizo el culto de los malditos y que ordeno distribuir el grano contaminado a sus hermanos, pero que no todo es obra suya, el esta bajo las ordenes del señor del terror Mal´Ganis. También les comenta que la intención del culto de los malditos es acabar con todos los seres vivos y deja caer que su señor Mal´Ganis esta en Stratholme. Después de eso marcha dejando a los humanos con un grupo de muertos para entretenerlos. Tras matar a los no muertos miran las cajas de grano y descubren que han llegado tarde y que el grano ya ha salido. Tras seguir al nigromante al final lo matan, cuando esta a punto de morir Kel´thuzad dice que su muerte no cambiara nada, que el azote asolara esta tierra, después muere.

A la madrugada siguiente Arthas y Jaina llegan a Hearthglen y ven como los soldados se preparan para combatir, un soldado se acerca a Arthas y le cuenta que un gran ejercito de muertos se dirige a la ciudad y que se están preparando para hacerle frente. Arthas decide quedarse y ayudar a los hombres a luchar pero manda a Jaina a avisar a Lord Uther para que venga corriendo. Después de que Jaina se marcha Arthas se percata de las cajas vacías de grano, el soldado le informa que se ha repartido entre la población. Arthas se da cuenta de lo que en realidad hace el grano, no solo mata a la gente sino que además los levanta como muertos vivientes. Justamente los aldeanos se transforman en zombis y atacan a los soldados. Arthas y los suyos tiene que defender la ciudad contra los constantes ataques de los no muertos. Un explorador indica a Arthas que hay una caravana que transporta grano infectado que acaba de iniciar una ruta para contaminar otras aldeas y aumentar el numero de no muertos. Arthas decide que a poder ser hay que destruir la caravana.

En el ultimo asalto de los no muertos las defensas de Arthas empiezan a caer pero en el momento justo llegan Lord Uther y sus caballeros, después de despachar a la horda muerta el legendario paladín felicita a Arthas por haber mantenido tanto tiempo la defensa, Arthas le dice que si el hubiera tenido una hueste de caballeros como él abría arrasado a los muertos. Lord Uther le pide calma, que cada soldado que muere se une al enemigo y que por eso no hay que precipitarse. Sin embargo Arthas decide ir a Stratholme y matar a Mal´Ganis aunque sea solo.

Esa misma tarde en la carretera de Stratholme el profeta detiene a Arthas y le dice que esa tierra esta perdida que la única salvación de su pueblo es que los conduzca por el mar hasta el continente de Kalimdor. Arthas dice que el no huirá, su lugar esta aquí defendiendo a su pueblo. El profeta le advierte, contra más te empeñes en acabar con ellos mas pondrás a tu gente en sus manos, después de esto el hechicero se va volando en forma de cuervo. Jaina deja su invisibilidad y se disculpa y le dice que el profeta es muy poderoso y que puede tener razón. Arthas le contesta que da igual que vea el futuro, el tiene que ayudar a su pueblo.

Cuando Uther llega a las afueras de la ciudad Arthas ya ha comenzado a construir un campamento, después de una pequeña discusión Arthas intenta explicar a Uther lo que hace el grano a la gente, pero entonces nota que toda la población esta ya infectada. Arthas decide purgar la ciudad y ordena a Uther que le acompañe, el paladín le responde que no le seguirá y Arthas lo acusa de traición. Tras esto Uther y los suyos se van junto con Jaina.

Arthas se adentra en la ciudad y entonces aparece Mal´Ganis, el señor del terror, y proclama que convertirá casa por casa a los infectados, Arthas le dice que prefiere que sus gentes mueran en sus manos a que sean esclavos en las manos del demonio. Tras matar a muchos aldeanos Arthas planta cara a Mal´Ganis, este le da largas y le dice que se enfrentaran en las tierras heladas de Northrend y que allí Arthas vera lo que de verdad le depara el destino.

Tres días después en la ciudad masacrada Jaina se horroriza de lo que ha hecho Arthas, Lord Uther va en su búsqueda y le pregunta donde esta el príncipe. Ella le responde que antes de partir le dijo que se dirigía a Northrend para dar caza a Mal´Ganis. Uther decide ir a informar al Rey Terenas. Mientras tanto Jaina se queda allí y un cuervo llega volando y se transforma en el profeta. El profeta le explica que Arthas solo encontrara la muerte en Northrend y aunque esta haciendo lo que cree justo sus pasiones le traicionaran. Ahora es su turno, ella debe llevar a las gentes de Lordaeron a trabes del mar hasta las tierras de Kalimdor donde podrán hacer frente a la sombra.

Un mes después en las costas de Daggercap Bay Arthas y su ejército llegan y empiezan a buscar un lugar donde construir un campamento. Cuando encuentran un lugar apropiado son atacados por enanos que al reconocerlos como aliados paran el ataque, su líder, Muradin Bronzebreard, da gracias a Arthas por haber venido a rescatarlos, pero Arthas le dice que no están ahí por eso, que ni siquiera sabían que estaban ahí. A Muradin eso le da igual y le pide ayuda para encontrar a sus hermanos. Después de rescatar a los enanos destruyen la base de Mal´Ganis. Entonces Arthas le pregunta a Muradin que hacen en esas tierras, y este le explica que viene en busca de una legendaria espada llamada Frostmourne pero contra mas se adentraban en las tierras heladas mas muertos encontraban. Llega el capitán de los soldados y dice a Arthas que no hay rastro del demonio Mal´Ganis. Arthas ordena crear la base principal allí mismo.

A la madrugada siguiente en el nuevo campamento de Arthas un zeppelín llega transportando un mensajero real que comunica a los soldados que el rey Terenas a cancelado la expedición por petición de Lord Uther, también les informa que los muertos han tomado la carretera que lleva a los barcos, los hombres deciden atravesar el bosque para llegar a los barcos. Cuando llega Arthas solo quedan unos pocos soldados en el campamento, al enterarse de la huida de los suyos Arthas decide llegar antes que ellos y quemar los barcos para que no se puedan marchar. Como Arthas no tiene hombres suficientes como para atravesar la carretera principal decide contratar a mercenarios trolls y ogros. Después de destruir todos los barcos llegan sus soldados y ven los barcos destruidos, Arthas les dice que esas criaturas sanguinarias les han robado el medio de volver a casa. Los soldados humanos acaban con los mercenarios de Arthas. Después de la masacre Arthas ordena a los suyos que vuelvan a la base ya que no pueden volver lucharan por la victoria.

Al día siguiente Muradin se acerca a Arthas y le acusa de mentir a sus hombres y de traicionar a los que le hayan ayudado. Arthas se defiende que el no sabe lo que Mal´Ganis le ha hecho a su tierra. Entonces aparece el demonio a la lejanía con un enjambre de muertos y proclama que esta tierra helada vera la caída de Arthas. Arthas pide a Muradin que le ayude a encontrar a Frostmourne para poder vencer a Mal´Ganis. Aunque Muradin lo ve todo muy negro y tiene un mal presentimiento es un enano y ha hecho la promesa de ayudar a Arthas. Después de dejar al capitán al mando de la defensa de la base Arthas y un reducido grupo marchan en busca de la legendaria espada. Cundo el grupo llega a las afueras de la cueva donde esta la espada un guardián espectral les avisa que allí dentro solo encontraran muerte y oscuridad, Arthas le dice que seguro que no encontraran nada mas terrible de lo que él ha visto fuera. Después de derrotar al espectro este advierte por ultima vez a Arthas, Arthas le pregunta si aun intenta proteger la espada y el fantasma le dice que no intenta proteger la espada sino a ellos. Tras desaparecer el fantasma Arthas y Muradin entran en la cueva y encuentran la espada encerrada en un bloque de hielo delante de un altar. Muradin lee la inscripción que pone en el altar:

“Quienquiera que tome esta hoja, empuñará un poder eterno. Tal y como la hoja desgarra la carne, así el poder marcara el espíritu.”

Muradin después de leer el párrafo dice que la espada esta maldita y propone dar media vuelta. Arthas dice que gustoso aceptará la maldición con tal de liberar a su pueblo. El joven príncipe empieza a conjurar a los espíritus del lugar para que liberen la espada. De repente el hielo que encierra la espada se rompe y algunos trozos caen en el cuerpo del enano matándolo. La espada cae a los pues de Arthas quien tira el martillo y recoge su premio.

Arthas vuelve al campamento completamente solo. Es hora de la venganza, es hora de matar a Mal´Ganis. Después de destruir la base de los muertos vivientes y de acorralar al demonio este dice que las cosas han pasado como el señor oscuro predijo, Arthas conseguiría la espada sacrificando a sus camaradas, Arthas le dice que escucha la voz de Frostmourne, Mal´Ganis le dice que esa es la voz del señor oscuro y le pregunta que le dice. Arthas le contesta que le dice que es la hora de su venganza. Con un corte mata al endemoniado ser.

Después de vengarse de Mal´Ganis, el príncipe Arthas se adentro en los desiertos helados de Northrend. Atormentado por la voz enloquecedora de Frostmourne, Arthas perdió los últimos vestigios de su razón.

Ahora, guiado por la oscura voluntad de la espada, Arthas planea volver a casa, a Lordaeron, y reclamar su justa recompensa…

Arthas llega a la capital de Lordaeron y es aclamado como un héroe. Llega a la sala de audiencias sonde su padre, el rey le espera. Arthas se arrodilla y su padre empieza un discurso que rápidamente Arthas interrumpe. El príncipe le dice a su padre que ha llegado la hora de que deje de gobernar y le atraviesa con la espada. Arthas proclama que el reino debe caer y que de sus cenizas surgirá un nuevo reino que hará temblar los mismo cimientos del mundo.

 

CAMPAÑA DE LOS NO MUERTOS:

LA SENDA DE LOS MALDITOS

La plaga de los muertos vivientes a asolado Lordaeron, con la perdida de su rey las fuerzas de la alianza fueron dispersadas y los no muertos rápidamente. Ahora Lordaeron no es más que una sombra de lo que había sido. Arthas lleva tiempo desaparecido.

Un portal mágico transporta a Arthas a un claro. Allí aparece un señor del terror y Arthas cree que es Mal´Ganis, pero el demonio le dice que él es Tichondrius y que no es su enemigo. El Demoníaco señor le cuenta que matar a su padre y entregar la tierra al azote ha sido la primera prueba, Arthas le responde que ha condenado todo lo que una vez quiso y no siente remordimientos. Tichondrius le explica que Frostmourne fue forjada por el Rey Lich para robar almas y que la suya fue la primera que tomo. Ahora el señor del terror le explica que hay que volver a unir el culto de los malditos, le dice que muchos de los acólitos se han disfrazado de aldeanos para evitar ser masacrados por las fuerzas de Lordaeron. Arthas debe encontrarlos y ordenarles que vuelvan al culto de los malditos. Una vez Arthas lo consiga el demonio le dará más instrucciones.

El primer acolito que se encuentra Arthas le informa de que Kel´thuzad ya les informo que vendría. Arthas se queda un poco perplejo.

Después de reunir a todos los acólitos Tichondrius le dice a Arthas que el culto de los malditos esta casi reunido. Arthas le pregunta para que se necesitan a los acólitos si Lordaeron ya esta reducido a cenizas, el demonio le responde que le ayudaran en su próxima misión. Debe ir a Andorhal y recuperar los restos del antiguo líder de los malditos Kel´thuzad.

A la mañana siguiente en los alrededores de Andorhal Arthas ve como los acólitos traen una maquina infernal, el acolito le explica que esa maquina servirá para transportar los restos de Kel´thuzad, Arthas les preguntan si no pueden levantarlo allí mismo y el acolito le responde que un ser tan poderoso como Kel´thuzad debe ser reanimado en un lugar donde convergen energías mágicas.

Arthas se encuentra con un paladín humano, este le advierte que de marcha atrás y el caballero de la muerte le responde que ha venido a recoger unos viejos huesos.

Después de matar al paladín Arthas llega al cementerio dispuesto a llevarse los restos del nigromante Kel´thuzad, entonces el fantasma de este le recuerda que le dijo que su muerte no cambiaria nada y que no se había equivocado respecto a él.

Arthas se presenta ante Tichondrius y le enseña los restos del nigromante, el señor del terror predice que los restos del fallecido Kel´thuzad no sobrevivirán al viaje hasta Quel´thalas. El príncipe oscuro le pregunta porque tienen que ir hasta Quel´thalas y le responde que solo la energía del pozo del sol de los altos elfos puede resucitar al nigromante, pero hay que buscar una urna especial para transportarlo y manda a Arthas a buscarla. Dice que la urna esta en poder de los paladines.

El fantasma de Kel´thuzad ayuda a Arthas a construir un campamento no muerto explicándole las peculiaridades de las estructuras y el poder de la infestación.

Tras matar a dos de los paladines Arthas va en busca del tercero y ultimo y se encuentra con su antiguo superior Lord Uther The Lightbringer, este le dice que su padre ha gobernado la alianza durante setenta años y que él la ha reducido a cenizas en unos pocos días. Arthas le dice que le de la urna y le dará una muerte rápida. Uther indignado le dice que no le dará la urna del rey Terenas. El caballero de la muerte le responde que no le importa quien este dentro de la urna, ha venido a llevársela de una forma u otra. Después de matar al legendario Uther The Lightbringer este le dice en su último suspiro que espera que en el infierno haya un puesto reservado para él. Arthas le responde que tiene intención de vivir eternamente.

Después de recuperar la urna de su padre Arthas mete las de Kel´thuzad, entonces viene Tichondrius y le dice que puede iniciar el viaje a Quel´thalas. El fantasma del nigromante le informa que solo él puede verle y oírle y que desconfíe de los señores del terror porque son los carceleros del Rey Lich y dice que le contara mas cuando este de nuevo “vivo”.

Mientras tanto en una fortaleza de Tichondrius, en el averno Astral, el amo de la fortaleza informa a sus hermanos Anetheron y Mephistroth de que los planes van perfectos y que el campeón del Rey Lich es muy bueno en su trabajo, quizás demasiado, y que cree que el Rey Lich tenga otros planes en mente. Anetheron le recuerda que Lord Archimonde no tiene paciencia con los que fracasan. Tichondrius le responde que la llegada de la legión no sufrirá ningún percance. Después de esto los tres demonios se separan y se marchan.

Seis días más tarde en la frontera del reino de los elfos Arthas observa la tierra de los elfos junto a su fantasmal acompañante, Kel´thuzad le advierte que no se tome a los elfos a la ligera. Arthas llega a donde están reunidas sus tropas y pide que le traigan al prisionero. Intenta interrogarle y hacerle confesar donde están las puertas al reino y el elfo le responde que no podrá pasar nunca puesto que los bosques protegen su tierra y las puertas de la capital son mágicas. Arthas manda traer los carros de despojos para abrirse camino a través del bosque. Al abrir un camino encuentran un campamento elfo el cual Kel´thuzad le dice a Arthas que es el lugar perfecto par establecer su base. Tras matar a los elfos empiezan a construir su base. Entonces reciben un ataque de una guardabosques llamada Sylvanas Windrunner que le dice que abandone esta tierra, Arthas le replica que no. Cuando finalmente Arthas y los suyos encuentran las puertas al reino elfo se disponen a asaltar a la ciudad de los defensores. Al caer la primera puerta Sylvanas y sus guerreros retroceden hacia la segunda puerta. Arthas impasible continua su camino de destrucción, Sylvanas se sitúa en un puente delante de Arthas y le dice que aunque ha superado la primera puerta no podrá pasar por la segunda porque se necesita una llave mágica que no conseguirá nunca. Entonces la elfa empieza a retroceder y Arthas le dice que esta retrasando lo inevitable, la elfa le pregunta si nunca ha luchado contra elfos, después de eso destruye el puente y Arthas no puede cruzar. Gracias a unos Zeppelines Arthas puede atravesar el río con sus guerreros. Tras destruir uno de los altares de los elfos consigue un cristal, Kel´thuzad le dice que reuniendo tres cristales obtendrá la llave de la puerta interior elfa. Tras completar la llave de las tres lunas Arthas y su ejército se dirigen a la segunda puerta y consiguen abrirla, ahora lo único que se interpone entre Arthas y la capital elfa es Sylvanas y sus lacayos.

Ya en las afueras de Silvermoon, la capital, en el campamento base del Azote aparece Tichondrius para decirle a Arthas que lo esta haciendo bien pero que ahora tiene la verdadera prueba. Después de una conversación tensa, donde Tichondrius le dice a Arthas que el pozo del sol es la fuente de energía de donde los elfos sacan su inmortalidad y sus poderes, el demonio se va y Arthas pregunta al fantasma de Kel´thuzad si el señor del terror sospecha algo, este le responde que es la naturaleza de los señores del terror pensar siempre lo peor y le dice que se prepare para su renacimiento.

Sylvanas sigue acosando a Arthas, Kel´thuzad dice que es muy persistente y que le recuerda a el príncipe Arthas. Un nigromante se acerca al caballero de la muerte y le dice que probablemente la elfa mandara mensajeros para avisar a las aldeas elfas y a la capital. Si algún mensajero llega la aldea se lanzara al ataque contra los muertos. Por eso Arthas decide que no pase ninguno.

Tras destruir el campamento de Sylvanas el caballero de la muerte la acorrala, la elfa resiste pero Arthas la mata, con su ultimo aliento la elfa pide que la remate, Arthas dice que con lo que le ha hecho pasar no se merece una muerte rápida y la levanta como una banshee, un espíritu atormentado.

Cuando llegan al pozo del sol Arthas se dispone a resucitar a Kel´thuzad, pero antes proclama el fin de la raza elfa. Kel´thuzad entra en el pozo del sol y sale convertido en un lich, Arthas le pide que le cuente cosas sobre los señores del terror y el lich le dice que no es el momento porque los demonios tienen ojos y oídos por todas partes, esperaran a un lugar mas seguro.

Tres días después en algún lugar de los glaciares picos de las montañas Alterac Kel´thuzad y Arthas pasean en medio de la destrucción, Arthas le pregunta a su aliado si no esta enfadado por haberlo matado, Kel´thuzad le responde que el Rey Lich ya le había dicho lo que pasaría, entonces Arthas pregunta si el Rey Lich es tan poderoso como es que lo controlan los señores del terror. Kel´thuzad le cuenta que los señores del terror son agentes de los creadores del Rey Lich, los fieros señores de la legión de Fuego. Kel´thuzad le dice que todo el azote y sus acciones son para facilitar la entrada de la legión y que de hecho toda la historia de ese mundo gira en torno a la legión demoníaca.

A la mañana siguiente en las afueras de la aldea del clan orco Blackrock Kel´thuzad explica a Arthas el plan del Rey Lich. La primera fase del plan era erradicar a los que podían enfrentarse a la legión de fuego, la segunda fase es invocar al señor demonio que iniciara la invasión. Pero antes le dice que tienen que asaltar la aldea Blackrock porque los orcos mantienen una puerta demoníaca abierta, un portal oscuro, y que él podrá utilizarlo para recibir instrucciones del señor demonio.

Mientras atacan se encuentran con unos orcos, después de matarlos Arthas encuentra un libro de demonios y le pregunta a Kel´thuzad que tiene que ver los orcos con la legión, Kel´thuzad le dice que en su día fueron agentes pero que ya no gozan del favor de los demonios.

Cuando consiguen acceso a la puerta demoníaca Kel´thuzad invoca a Archimonde para una audiencia. Este le dice que vaya a Dalaran en busca del último libro de conjuros de Medivh, el último guardián. Le dice que solo esos conjuros son suficientemente poderosos como para atraerlo a ese mundo. Además le dice que la ceremonia debe empezar en tres días a la hora del crepúsculo.

A la mañana siguiente en las puertas de Dalaran Arthas se prepara para invadir la ciudad, Lord Antonidas sale en representación del Kirin Tor y le dice a Arthas que se han preparado para su llegada y que han levantado un aura que destruye a los no muertos. Después de esto se va. Kel´thuzad le dice que son tres magos quienes mantienen las auras y si los mata las auras desaparecerán.

Tras matar a dos archimalos y a Antonidas Arthas manda a Kel´thuzad recoger el libro de conjuros de Medivh. El lich dice que invocara al señor demonio al anochecer.

En las afueras de Dalaran, cuando ya esta anocheciendo Arthas le dice a su compañero que el círculo de poder para invocar al demonio esta preparado, Kel´thuzad le dice que Medivh era mucho más poderoso de lo que los demás pensaban. Entonces llega Tichondrius y ordena que empiece la invocación.

Kel´thuzad acaba la invocación y el señor de los demonios Archimonde entra en el mundo proclamando su caída. Después felicita al Lich por traerle. Ene es momento llega Tichondrius y le dice que todos los preparativos están listos. Lord Archimonde decide que el Rey Lich ya no le sirve y pone al mando del Azote a los Señores del terror. Cuando los demoníacos seres se marchan Arthas pregunta a Kel´thuzad si eso que ha dicho el demonio es cierto y que pasara con ellos. El hechicero muerto le dice que eso también lo predijo Ner´Zul, el Rey Lich, y que aun tiene un papel que desempeñar en ese plan.

Archimonde haciendo gala de su poder destruye la ciudad de Dalaran con un potente hechizo que la desmorona sobre si misma.

 

CAMPAÑA DE LOS ORCOS:

LA INVASIÓN DE KALIMDOR

Tras semanas atravesando el turbulento Gran Mar siguiendo las indicaciones del profeta el caudillo de la Horda Thrall y los orcos por fin llegan a las costas de Kalimdor.

Por desgracia una tormenta separo a los barcos, Thrall y si grupo se disponen a recorrer la costa en busca de los otros orcos que hayan desembarcado en otros lugares. En cuanto avanzan un poco encuentra a un barco encallado en las rocas y un poco mas adelante encuentran lo que era un poblado, por lo visto ha habido una batalla especialmente sangrienta hace poco, después se encuentran a un grupo de hombres caballo que están masacrando a un solitario hombre toro, los orcos se lanzan a la batalla pero no logran salvar al gigante solitario. Durante la búsqueda de sus compañeros los orcos se topan con una raza de hombres jabalíes que parece ser hostil. Siguen avanzando y se potan con otro barco, un orco apunta que los supervivientes del naufragio podrían estar cerca. Siguen explorando y se encuentran con una cruenta batalla donde los hombres caballo están masacrando a unos hombre toro, los orcos no pueden salvar a los hombres toro pero se suman a la lucha. Por fin encuentran a unos orcos supervivientes. Thrall les pregunta si formaban parte del grupo de Hellscream y los orcos le responden que se separaron y que ellos acaban de desembarcar. Después de un tiempo los exploradores encuentran otra de sus naves pero es imposible alcanzarla por culpa de los acantilados, Thrall decide adentrarse más en esa inhóspita tierra y buscar la forma de llegar hasta la nave aislada. Mientras se adentran ven como esta vez un hombre toro libra una batalla contra los hombres jabalíes y muere rápidamente superado por el número de esas criaturas. Mientras pasan por encima de un acantilado ven como un ejército de hombres caballos se moviliza dispuesto a guerrear. Por fin consiguen llegar a la nave aislada pero mientras Thrall empieza a interrogar a los orcos encontrados un grupo de hombres caballo les ataca. Tras eliminarlos aparecen un grupo de de hombres toro, su líder se presenta como Cairne Bloodhoof, dice que es el líder de los Bloodhoof Taurens y le presenta sus respetos por su manera de luchar. Thrall se presenta y le comenta que han venido a esa tierra buscando su destino. El jefe hombre toro le dice que el destino acabara encontrándolo pero que hay un oráculo hacia el norte que le puede ayudar. Entonces Thrall comenta que hay un ejército de hombres caballo dirigiéndose hacia el norte. Alarmado Cairne comenta que su pueblo esta en peligró. Tras seguir a los Tauren y ayudarles a proteger su aldea del ataque de los hombres caballo, Cairne da las gracias a Thrall por ayudarles a rechazar a los centauros, pero le explica que los hombres caballo han espantado a toda la caza de la región y que su tribu debe emigrar al norte, a las praderas de Mulgore, pero que temen que los centauros siendo mas rápidos que ellos les acosen durante el camino. Thrall se ofrece a ayudarle a cambio de que le guíe al Oráculo que antes había mencionado.

Dos días después en las desoladas planicies Thrall contempla la tierra junto al líder de los Tauren, le comenta que es muy similar a la tierra de donde producen los orcos. El Tauren le dice que su raza siempre ha sentido un gran respeto por la naturaleza e invita a los orcos a compartir con ellos esa tierra. Thrall le dice que los orcos necesita una tierra a la que llamar suya. Entonces llega un guerrero orco que le dice a su líder que una tropa de merodeadores se acerca hacia ellos. Thrall le dice a Cairne que él y los suyos se queden atrás mientras los orcos encuentran un oasis donde poder descansar. Cairne le dice que es viejo pero no inútil y se pone en marcha. Cuando llegan a un oasis Thrall se encuentra con unos guerreros del clan Warsong, estos le dicen que su líder Grom Hellscream les mando ir a buscarle pero que el grupo se separo cuando atacaron los centauros. Tras reconfortar a sus guerreros los orcos y los Tauren prosiguen la marcha. Por el camino van recuperando poco a poco a los orcos extraviados. Por fin llegan al segundo oasis donde encuentran unas catapultas del clan Warsong. Tras llegar a un tercer oasis en medio de un paso estrecho se acerca una horda de centauros. Pero Cairne hace que las montañas se desplomen cerrando el paso a los asaltantes. Después de esto le dice a Thrall que ya son libres de marcharse, que el oráculo se encuentra hacia el norte cerca de la sombría base del monte Hyjal hay un pico llamado Stonetalon, encontrara el oráculo en el valle de Peak, además le dice que enviará a sus mejores bestias kodos, unas bestias muy grandes y pesadas, para que le ayuden. También le explica que el oráculo se dice que vio como la madre naturaleza entrelazaba los hilos del mundo y que por eso podrá revelarle su destino.

Mientras tanto, en Lordaeron la legión empieza su invasión. Tichondrius aparece en una aldea y va en busca de un gran demonio, un señor del foso llamado Mannoroth, después de recordarle al demonio el fracaso de los orcos este le dice que no se ría de él, que es conciente de que los orcos fracasaron pero que les dará su lección cuando los encuentren. Entonces Tichondrius le informa que los orcos ya no están allí sino en el continente de Kalimdor. Mannoroth se pone como una furia pero llega Archimonde y dice que observaran a los orcos porque aun les pueden servir de ayuda.

Cinco días mas tarde cerca de las montañas Stonetalon los orcos de Thrall avanzan y se encuentran por fin con el clan Warsong y su líder Grom. Pero los encuentran luchando contra los humanos. Un Archihechicero pregunta a los orcos porque les han seguido a esta tierra, Grom le contesta que guarde su aliento.

Después de vencer a los humanos Thrall le pregunta a su amigo Hellscream como es que los humanos están en esas tierras y el líder del clan Warsong le contesta que al igual que ellos llegaron en barcos y que están comandados por una joven niña llamada Proudmoore. Thrall decreta que no se toque a los humanos y que explorara la zona para buscar un paso por donde se pueda pasar.

Un troll explorador aparece e informa a Thrall que hay un laboratorio goblin hacia el norte pero que esta protegido por un campamento humano. Thrall decide alquilar los zeppelines a los goblins pero para ello tendrá que atravesar el campamento de los humanos. Grom Hellscream se lanza al ataque desobedeciendo la orden de Thrall. Los guerreros de Thrall informan a su líder de la situación y el jefe de la Horda decide atacar y ya se ocupara de Grom mas tarde.

Al cabo de un tiempo otro guerrero informa que el clan Warsong esta atacando otro campamento humano. Thrall se lamenta del destino que ha llevado a los orcos a combatir siempre con los humanos.

Tras conseguir los dirigibles Thrall prepara a sus orcos para marcharse, entonces llega Grom y le dice que un guerrero se abriría paso a través de los enemigos. Thrall muy enfadado le recrimina que le dio una orden directa y la desobedeció. Grom se defiende diciendo que los humanos debían morir y pregunta a Thrall si lo siente, si siente a los demonios. Thrall le dice que esa sed de sangre es un obstáculo. Grom mas calmado dice que puede controlarla pero Thrall le responde que no se puede permitir correr el riesgo y manda a su amigo a que construya un campamento cerca de los bosques de Ashenvale que el buscara al oráculo y cuando acabe ira allí.

Dos días después en las fronteras del bosque de Ashenvale Grom Hellscrean maldice contra Thrall por prescindir de sus mejores guerreros, entonces un orco se acerca y le dice que parece que el bosque les observa, Grom le responde que no tenga miedo, entonces suena una voz extraña en una lengua aun mas extraña, el guerrero orco le dice a su líder que no teme a nada que su hacha pueda atravesar pero si a lo que no puede. Grom le dice que vuelva al trabajo.

Los orcos reciben un ataque de unas mujeres, a Grom le parecen elfas pero piensa que son demasiado altas y violentas para serlo.

Tras atacar a los campamentos de elfas encuentran a unos árboles de inmenso poder, Grom ordena tirarlos abajo para conseguir mas madera.

Cuando finalizan la recogida Grom ordena empezar la construcción del campamento para la Horda.

Esa misma tarde cerca del claro de la luna de Cenarius aparecen Mannoroth y Tichondrius. Mannoroth recuerda ese lugar, el claro del semidiós de los elfos nocturnos Cenarius con el que lucho hace diez mil años. Tichondrius recuerda al gigante señor del foso que Archimonde quiere ver muerto a Cenarius antes de que empiece la invasión a Kalimdor, Tichondrius sugiere que se podría usar a los orcos que recientemente han despertado la cólera del señor del bosque. Mannoroth no esta muy convencido pero Tichondrius le recuerda que el pacto de sangre que sello con los orcos aun esta vivo y que solo para imbuirles con nuevas fuerzas demoníacas tienen que probar de nuevo su sangre. Mannoroth vierte su sangre en una fuente y los orcos serán atraídos a ella.

A la mañana siguiente en los sombríos bosques de Ashenvale Cenarius empieza a atacar e los campamentos orcos dentro del bosque. Después de derrotar a los campamento de dentro del bosque Cenarius levanta de nuevo los árboles que los orcos han talado y ordena a los elfos nocturnos a su mando que expulsen a las bestias de su ultimo campamento mientras que el vigila desde el bosque. Un chaman troll le dice a Grom Hellscream que hay una enorme fuente de poder en el bosque que puede ser la clave para vencer. Grom y los suyos se lanzan en su búsqueda. Al final encuentran la fuente corrupta con la sangre de Mannoroth custodiada por sátiros corruptos, después de matarlos el chaman troll le dice a Grom que de la fuente sale una gran fuente de poder pero que también es una maldición demoníaca. Grom le responde que ya esta maldito y se dispone a beber de la fuente, pero un guerrero orco se opone y le dice que va en contra de todo lo que les ha enseñado el jefe de la Horda, que no pueden sucumbir a la furia y a la sed de sangre. Grom le responde que deben tener esa furia y sed de sangre para poder volver a ser las maquinas de destrucción que eran antes y vencer a Cenarius. Los orcos beben de la fuente y se transforman en orcos del caos.

Cuando por fin los orcos matan a Cenarius aparece Mannoroth y se acerca a Grom, el orco del caos se sorprende de ver al señor del foso, este le recuerda que son sus esclavos pero Grom le responde que ahora son libres. Mannoroth se ríe y le dice que el es la furia y la destrucción que llevan dentro y que destruirán todo lo que se ponga en su camino en nombre de la legión.

En ese mismo momento en la base del pico Stonetalon un zeppelín goblin explora el paso que lleva a la cumbre. Un explorador se baja del dirigible goblin e informa a Thrall que los humanos tienen asentamientos por todo el camino hasta la cumbre. Thrall maldice a los humanos por interponerse en su camino. Entonces llega Cairne con una escolta de Taurens y le dice a Thrall que la deuda que tienen los Taurens con los orcos solo se puede saldar con sangre y que ayudaran a los orcos a llegar al oráculo. Thrall explica a Cairne quienes son los humanos y le dice que no les dejan pasar. El hombre toro responde que podrían pedir ayuda a los Wyverns.

Cuando encuentran a los Wyverns las harpías los han capturado. Ahora los orcos deben liberar a las bestias para poder conseguir su ayuda. Después de liberarlos los orcos se montan en wyverns y se disponen a llegar a la cima y atravesar el paso y los campamentos humanos.

Tras conseguir atravesar los campamentos de humanos Cairne y Thrall ven como la líder de los humanos entra en la cueva que lleva al oráculo. Cairne le dice que hay que tener cuidado porque esas cuevas son un lugar perfecto para las emboscadas. Thrall le dice que no impedirán que llegue al oráculo.

Veinte minutos mas tarde dentro de la cueva los orcos y los Tauren llegan a una bifurcación. Thrall plantea que se separen en dos grupos para poder encontrar el camino. Los orcos siguen a Thrall mientras que los Tauren siguen a Cairne.

Thrall recorre los pasadizos de la mazmorra donde esta el oráculo hasta llegar a una estatua que barra el paso con una puerta mágica. La estatua se presenta como una princesa elfa nocturna que ser burlo de la sabiduría del oráculo y fue condenada. La estatua pide a Thrall que le devuelva el corazón. Una vez que le devuelve el corazón a Aszune la puerta mágica que barraba el paso desaparece pero los orcos se encuentran con otro problema, al parecer para cruzar un río hay que pasar por un puente espectral pero se necesita una gema para activarlo. Thrall espera que Cairne encuentre esa gema.

Cairne deambula por las cavernas hasta que finalmente encuentra la gema y después de unas cuantas vueltas más encuentra la entrada a la mazmorra y a los orcos. Tras activar el puente del espíritu Thrall y Cairne pasan el puente y llegan a la sala del oráculo donde se encuentran con Jaina Proudmoore. Cuando van a empezar a pelear aparece el profeta y pone orden. El profeta les explica que Lordaeron ha caído y que los demonios vienen hacia Kalimdor y que Grom Hellscrean ya ha caído bajo la influencia demoníaca y que la raza de los orcos caerá entera bajo la malvada influencia. El profeta le dice a Thrall que Grom es la clave para que su gente sea libre y le dice a Jaina que para salvar el mundo de la destrucción los humanos y los orcos deben combatir juntos.

Tres días después cerca del borde de las planicies Thrall, Cairne y Jaina están reunidos. Thrall se lamenta de su situación y Jaina le recuerda el plan. Con una gema mágica debe capturar el alma de Grom y llevarlo lo más rápidamente posible al campamento humano donde ella intentara extraer la contaminación demoníaca. Thrall agradece la ayuda de Jaina, tras esto ella se va y se quedan solos el hombre toro y el orco. Cairne intenta consolar a Thrall y este le responde que Grom era como un hermano pero que ahora debe combatirlo para que no toda su raza caiga en la maldición.

Mientras que los orcos se acercan al líder de los malditos empieza a caer una lluvia de fuego que trae a los demonios de la legión ardiente. Cuando por fin Thrall se encuentra con Grom le pide que vaya con él. Entonces Grom le explica que ahora su señor es Mannoroth y le resuelve un misterio de la raza orca. Thrall pensaba que en eras pasadas los orcos habían sido malditos por los demonios pero Grom le explica que fueron los orcos voluntariamente quienes bebieron la sangre de Mannoroth para conseguir el poder y la sed de sangre. Thrall escandalizado le pregunta si ha hecho eso conscientemente pero la respuesta no tenía que ser contestada. Thrall encierra al alma de Grom en la gema y se dispone a alcanzar el círculo de poder que ha preparado la líder humana.

Gracias al ritual Grom vuelve a tener control sobre sus acciones y se disculpa ante Thrall, este le contesta que se ahorre sus disculpas y que le ayude a recuperar a su gente de la maldición. Grom le explica que la una forma de vencer a la maldición es matando a Mannoroth. Entonces Grom y Thrall se dirigen al cañón donde se esconde el demonio a enfrentarse a él.

Ya en el cañón Thrall y su compañero avanzan despacio vigilando por donde aparecerá el demonio. La bestia empieza a hablar recordándoles que son débiles y previsibles y que son suyos. Thrall intenta matar al demonio pero su ataque es inútil y el engendro del caos manda al chaman orco unos cuantos metros hacia atrás. Grom también salio disparado por la fuerza del impacto de la bestia pero se recupero rápidamente y avanzo hacia el demonio y le clava su hacha en el pecho. El demonio explota en una bola de llamas que alcanza de pleno a Grom que cae al suelo. Thrall se acerca y su amigo le dice que se ha liberado que la bruma de la sangre se disipa después muere. Thrall le contesta que no se ha liberado sino que los ha liberado a todos.

 

CAMPAÑA DE LOS ELFOS NOCTURNOS:

EL FIN DE LA ETERNIDAD

Tras matar a Mannoroth los humanos y los orcos se asientan en los bosques de Ashenvale para ver si aun hay restos demoníacos. Tyrande Whisperwind, sacerdotisa de la luna, líder de las centinelas vigila desde lejos el bosque de Ashenvale, una de sus arqueras, Shandris Feathermoon, viene a preguntarle porque vigila tanto. La sacerdotisa le responde que algo maligno se acerca, Shandris le pregunta si podrían ser los orcos que asesinaron a Cenarius y ella le responde que debe ser algo mas y manda a un búho espectral para explorar y recoger información Gracias al búho ven como un paladín humano, Duque Corazón de León, construye un campamento entre orcos y humanos. Un humano dice que no tendrían que estar con los orcos y un orco le responde que tiene suerte de que estén ahí para destruir a los demonios. Tras esto la sacerdotisa decide que los extranjeros no pasaran libremente por sus tierras y ordena la construcción de un campamento. Tras completar el campamento se disponen a matar al paladín humano al mando de la expedición. Después de matarlo una inmensa horda de muertos vivientes y demonios empieza a atacar el campamento humano, Tyrande decide replegarse porque es imposible vencer contra una fuerza tan inmensa.

Tres horas después al pie del monte Hyjal la sacerdotisa Tyrande y dos arqueras huyen de los no muertos, hasta que quedan atrapadas, entonces llega Tichondrius y Archimonde. El señor del terror dice que el azote se encargara de los elfos. La sacerdotisa al ver a Archimonde después de diez mil años le pregunta que hace, el señor de los demonios le responde que ha venido a consumir ese mundo. Después los demonios matan a las arqueras elfas y cuando se disponen a matar a Tyrande esta desaparece. Archimonde ordena a sus legiones encontrarla y se marcha. Tyrande vuelve a aparecer y dice que debe llegar al campamento de las elfas nocturnas para advertirles de la vuelta de la legión de fuego. La sacerdotisa va de un lado para otro esquivando a los demonios que la buscan y por fin llega al campamento de Shandris, esta le informa que los muertos están atacando la aldea pero la sacerdotisa le dice que los muertos han sido enviados por la legión de fuego, que la única posibilidad que tiene es despertar a los druidas.

Al día siguiente cerca del sagrado claro de la luna Tyrande explica que con Cenarius muerto son ellas las que tiene que despertar a los druidas, para ello deben recuperar el cuerno de Cenarius que esta en la isla del claro sagrado de la luna, el único problema es que los orcos han establecido una fuerte protección a su alrededor. Además llegan dos cazadoras que le dicen a la sacerdotisa elfa que los muertos vivientes avanzan hacia los túmulos druídicos. La sacerdotisa alarmada pone a los elfos nocturnos en movimiento para despertar a los druidas y a Furion Stormrage antes de que los no muertos tomen los túmulos. Tras destruir a los guardianes del cuerno Tyrande lo toca y despierta a Furion. El poderoso druida al oler el mal manda a os árboles que acaben con la amenaza.

Dos días después, en las profundidades del valle de Winterspring, Furion le dice a Tyrande que hacia mil años que no la veía pero que ha pensado en ella durante todo el tiempo que estuvo dormido en el seño esmeralda, ella le responde que su corazón también se alegra de verle, pero que no lo habría despertado si no fuera urgente. El druida le dice que ha hecho bien en despertarle porque sentía que la tierra estaba siendo corrompida. Tyrande le explica que la legión de fuego a regresado, que Cenarius ha muerto y que los extranjeros deambulan por sus valles mas sagrados. Como fue predicho le responde el elfo. Furion dice que Archimonde se abrirá camino hasta la cima del monte Hyjal y que allí destruirá el árbol del mundo, si eso pasa el mundo estará condenado. Tyrande le explica que si intención era despertarle a él y a los demás druidas, le dice además que los túmulos de los druidas están al final de ese valle y que con ellos despiertos hay una posibilidad de vencer a los demonios. El ruido de una batalla distrae a los elfos, al acercarse ven como unos humanos despachan a los no muertos. Furion dice que puede que los mortales puedan ser unos buenos aliados contra la legión, Tyrande dice que ellos son responsables de la muerte de Cenarius y que no se aliara con ellos. Furion dice que puede que tenga razón y propone establecer un campamento.

Cuando se acercan a los túmulos druídicos ven como el puesto de avanzada ha sido corrompido, Furion y Tyrande se disponen a destruir a los corruptos elfos y sátiros. Después de destruir el campamento corrupto Furion llega a los túmulos y convoca a los druidas de la garra, unos cuantos cuervos de tormenta empiezan ha volar, uno de ellos se acerca y se transforma en un druida que le dice a Furion que están a su servicio. Furion le explica que la legión ha llegado y que deben despertar a los druidas de la zarpa que duermen bajo tierra.

A la mañana siguiente, en los túmulos subterráneos de las profundidades del monte Hyjal, Furion explica que los túneles fueron sellados hace tres mil años pero que no sabe que criaturas pueden haberse instalado después de que los sellaran. La sacerdotisa dice que el único enemigo que teme es al que esta corrompiendo su tierra, Furion le recuerda que los druidas han pasado mucho tiempo aislados y que no saben como reaccionaran.

Por el deambular de los túneles subterráneos se topan con unas arañas monstruosas, Tyrande nota un poderoso mal que las ha corrompido. Mas adelante encuentran una fuente infectada con bilis de demonio y muchas arañas cerca, Furion dice que si esa fuente ha conseguido hacer eso con unas criaturas sencillas no quiere imaginar lo que haría con las criaturas de la superficie. Tyrande proclama su destrucción.

Siguiendo los túneles encuentran una puerta, Furion recuerda que esa puerta lleva a la prisión de su hermano, Tyrande se pregunta si aun estará vivo después de diez mil años y propone liberarlo para que les ayude. Furion le responde que esa bestia no debe ser liberada jamás, Tyrande le reprocha que es su hermano. Furion le prohíbe liberarlo y ella en un arranque de furia dice que solo la diosa puede prohibirle algo y que liberara a Illidan le guste o no.

Furion llega a un lugar por donde el agua no les deja continuar pero el solicita paso ya que es San´do Stronrage, archidruida de la luz de la luna. Un puente espectral aparece frente a él. Después de cruzar el puente unas criaturas le dicen que no es digno de estar en presencia de los dioses oso, Furion se pregunta si se referirán a los druidas de la zarpa, pero es extraño ya que él tiene su mismo aspecto. Mientras sigue avanzando se encuentra con pequeños dragones negros y tras derrotarlos sigue su camino y se encuentra con unos pocos druidas de la zarpa ya despiertos, dos de los druidas se acercan para hablar con los druidas, que están transformados en su forma de osos, pero estos les atacan, Furion contempla como los druidas han sucumbido a su parte animal. Dice que puede que el cuerno les despierte de verdad pero donde esta ahora el sonido solo llegaría a los que están cerca. Por fin Furion despierta a los druidas, estos les agradecen que les devolviera la cordura y se disponen a luchar contra la legión.

Por su parte Tyrande se dispone a liberar a Illidan Stromrage. La sacerdotisa y sus compañeras exploran la prisión de Illidan y combaten contra las Guardianas, las elfas nocturnas encargadas de vigilarle. Al llegar a una zona de la mazmorra decorada como un jardín los árboles cercanos se transforman en Treants y bloquean el camino a la sacerdotisa, esta comenta que debe haber un druida muy poderoso cerca. Después de un rato llegan donde este el druida Califax, que es como Cenarius, Este le dice a Tyrande que de media vuelta, que ahí yace encerrado una monstruosidad, ella le replica que Illidan fue aclamado como un héroe en su día. El druida vuelve a repetirle que no libere al traidor. Después de derrotar al Druida Tyrande se acerca a la prisión de Illidan y lo llama. Este le dice que después de tantos años de oscuridad su voz es como la luz de la luna. Tyrande le dice que la legión de fuego ha regresado y que su gente lo necesita. Illidan se libera de la prisión y responde a la sacerdotisa que lo hará porque la quiere y que el no debe nada a los elfos nocturnos. Illidan y Tyrande salen de la mazmorra que era la prisión de Illidan y se encuentran fuera con Furion. Illidan le dice a su hermano que ha pasado mucho tiempo en la oscuridad, su hermano le contesta que fue juzgado y que tenia que cumplir la condena. Illidan le pregunta que quien era el para juzgarle y también le dice que juntos habían luchado contra los demonios. Tyrande intenta poner paz, entonces Furion le pregunta si ha pensado en el precio y le dice que el no tendrá nada que ver con esto.

La tarde siguiente en las profundidades de los corruptos bosques de Felwood Illidan se queja de que su hermano aun cree que es un villano y el esta dispuesto a demostrarle que los demonios ya no tienen poder sobre él. Entonces aparece Arthas el maldito montado en su corcel de pesadilla y le pregunta si esta seguro de que su voluntad le pertenece. Illidan le responde que huele a muerto y que se arrepentirá de haberse acercado a él. Arthas se lanza al combate diciéndole que están muy igualados.

Después de un rato de lucha Illidan le pregunta que quiere, Arthas le responde que Tichondrius es el señor del terror que gobierna los bosques de Felwood gracias a un potente artefacto llamado la calavera de Gul´dan, la cual es la responsable de la maldición del bosque. Illidan le pregunta si quiere que la robe y porque y el caballero de la muerte le contesta que Tichondrius no le cae bien y que al señor al que sirve se puede ver beneficiado. Illidan le vuelve a preguntar, esta vez le pregunta porque tendría que creerlo y el príncipe caído le dice que su amo lo ve todo y que sabe que Illidan siempre ha deseado el poder, y que ahora lo tiene al alcance de la mano.

Illidan y sus seguidores construyen una base para adueñarse de la calavera de Gul´dan y pronto son atacados por sátiros malignos a las órdenes de Tichondrius. Después de destruir las defensas que protegen la calavera Illidan reflexiona que si la destruye los bosques dejaran de ser corrompidos pero que a la misma vez podría adquirir sus poderes y así ser más poderoso que cualquiera de los tenientes de Archimonde. Así que Illidan destruye la calavera y absorbe los poderes de esta convirtiéndose en un ser medio demonio medio elfo nocturno y se dispone a destruir a Tichondrius. Cuando llega a la base aparece Tichondrius y le pregunta quien es, Illidan le responde haber como lucha con alguien de su mismo poder.

Después de matar a Tichondrius aparecen la sacerdotisa y el archidruida y le preguntan al demonio de Illidan donde esta Illidan. Él les responde que es él mismo y que el líder de los muertos vivientes y los demonios del bosque han sido destruidos y que con el tiempo el bosque se curara. Pero Furion se indigna porque Illidan ha pagado con su alma y lo expulsa de las tierras de los elfos para siempre. Illidan se va a través del bosque.

Dos días después en un claro del monte Hyjal están reunidos la sacerdotisa Tyrande y el archidruida Furion. La sacerdotisa le pregunta que están haciendo ahí y él le responde que en un sueño un enorme cuervo le convocaba a ese lugar. Entonces aparecen Thrall líder de la Horda Orca y Jaina líder de los supervivientes de Lordaeron. Thrall dice que ellos también han sido convocados. Tyrande les dice que no son bienvenidos. Entonces llega un cuervo que se transforma en el profeta y le dice a la sacerdotisa que se calme que han venido para ayudarles en la lucha contra la legión. Furion reconoce al profeta como el que aparece en su sueño y le pregunta porque les hace esa propuesta. El profeta le responde que él es el motivo del regreso de la legión. Les explica que hace tiempo él abrió el camino para los orcos a este mundo y como consecuencia también a los demonios. Por sus pecados fue condenado por aquellos a los él mas quería, pero a pesar de su muerte la guerra continúo provocando estragos en las tierras del este. Ahora que la legión a regresado también ha regresado él, Medivh el ultimo guardián para redimir sus pecados, y les dice que la única posibilidad que tienen de sobrevivir es colaborando todos contra un enemigo común.

A la mañana siguiente los elfos nocturnos, los humanos y los orcos se reúnen cerca de la cima del monte Hyjal para organizar la defensa.

Jaina aparece de golpe en una reunión con Tyrande, Furion y Thrall. Les dice que Archimonde se acerca. Furion mira al Árbol de la vida y dice que hace tiempo recibieron de él la inmortalidad y el poder sobre la naturaleza, pero que ya es hora de devolvérselo. Tyrande protesta diciéndole que los elfos oscuros envejecerán como simples mortales. El druida le responde que ya han vivido suficientes años y que recuerde que él lazo que los une es eterno. Después de esto se va a preparar las defensas.

Archimonde amenaza a los elfos nocturnos de que se acerca su hora. Jaina le dice a Tyrande que si puede proporcionarles a Thrall y a ella suficientes fuerzas podrán retrasar la ascensión de Archimonde hacia la cima del monte. Tyrande pide disculpas por haberlos juzgado tan mal y les presentas sus respetos.

Una vez preparadas las defensas Furion hace un último discurso para elevar la moral de las tropas orcas, humanas y elfas. Comienza la batalla del monte Hyjal.

Shandris avisa que los muertos vivientes y los demonios están construyendo una base y que pronto atacan la base de Jaina. Después de muchas cruentas batallas los espíritus del bosque y las energías de los elfos nocturnos empiezan a depositarse alrededor del Árbol de la Vida. Poco a poco la batalla se inclina hacia las fuerzas demoníacas, Archimonde se queja de que los elfos no luchan como lucharon antaño. Después de mucha resistencia los elfos se retiran. Furion dice que ha preparado una trampa a Archimonde que cegado por su victoria no la vera.

Archimonde por fin ve el camino hacia el Árbol de la vida despejado y se dispone a absorber su energía mágica para despojar al mundo de su salvaguarda y finalmente arrasarlo.

Tyrande llega a una colina donde esta Furion observando la cima del monte Hyjal. Tyrande le dice que los extranjeros han retenido a los demonios todo lo que han podido y le pregunta si ha tenido tiempo de preparar la defensa de la cumbre. El le responde que Archimonde caerá en la trampa.

Archimonde llega por fin al Árbol de la Vida y empieza a arrebatarle el poder. Entonces Furion toca su cuerno de batalla y miles de espíritus del bosque surgen los árboles cercanos y empiezan a rodear al gran demonio que acaba explotando junto con el Árbol de la Vida.

Medivh narra que las raíces sanaran, sacrificios se han hecho y la tierra se recuperara con el tiempo. Así como los orcos, los humanos y los elfos nocturnos desecharon su antiguo odio frente a un enemigo común la naturaleza se alzara para rechazar a las sombras. Él había vuelto para asegurarse de que hubiera un futuro y para enseñar al mundo que ya no necesita de Guardianes pues el futuro siempre ha residido en manos mortales. Ahora con su trabajo cumplido Medivh ocupara su lugar entre las leyendas.